fbpx

Miomatosis uterina

  1. Página principal
  2. Querétaro
  3. Miomatosis uterina
Miomatosis uterina

Miomatosis uterina

 

 

Un mioma es una tumoración benigna de músculo liso que por lo general se origina en el miometrio (músculo uterino), contienen gran cantidad de colágeno por lo que genera una consistencia fibrosa. Generalmente son redondos, de color blanco aperlado y duros, se forman durante los años reproductivos y sufren regresión tanto en tamaño como en frecuencia después de la menopausia.

La miomatosis uterina es la presencia de miomas en el útero, se forman por aumento excesivo de fibras musculares del miometrio, su frecuencia es de 20 a 25% durante la edad reproductiva de la mujer y se clasifican por su localización y dirección de crecimiento.

Los miomas uterinos son más comunes en mujeres afroamericanas y el riesgo es dos veces mayor si lo padece un familiar de primer grado; de igual manera el mayor número de años de exposición a los estrógenos como la menarquía (inicio de menstruación) precoz y alto índice de masa corporal aumentan el riesgo de padecerlos.

 

¿Los miomas afectan la fertilidad?

Únicamente entre un 2 y 3% de los casos de esterilidad es causado por los miomas; éstos obstruyen los orificios de las trompas y alteran la contracción uterina normal que impulsa a los óvulos o espermatozoides; también puede haber cambios en el endometrio que disminuyen la facilidad de implantación.

 

Signos de alerta

Muchas mujeres no tienen síntomas, no obstante, las que los tienen de manera típica manifiestan pérdida de sangre que se conoce como menorragia y es un sangrado menstrual con excesivo flujo. De igual forma puede haber sangrado menstrual muy doloroso (dismenorrea) o dolor con las relaciones sexuales (dispareunia), sensación de compresión o infertilidad. Hay que tener en cuenta que mientras más grande sea el mioma existe más posibilidad de que aparezcan síntomas. Un cuadro de dolor agudo puede deberse a torsión de un mioma o a la degeneración del mismo.

 

Complicaciones en el embarazo

La presencia de un mioma puede aumentar la frecuencia de aborto y parto pretérmino y ocasionar problemas con las contracciones en el trabajo de parto; de igual forma puede provocar que el bebé no siempre esté de cabeza, inserción baja de placenta o desprendimiento de la misma. En el alumbramiento o expulsión de la placenta pueden inducir sangrado mayor al esperado. El mioma durante el embarazo puede tener un crecimiento acelerado, degeneración del mioma o cambios de forma.

 

Diagnóstico y tratamiento

Consiguen ser detectados por tacto ginecológico cuando hay crecimiento del útero, aunque inicialmente se realiza un ultrasonido para diagnóstico. Si hay sangrado, dolor menstrual o infertilidad se estudia la cavidad endometrial con una histeroscopia o  una histerosonosalpingografía, que consiste en un ultrasonido y llenado de solución salina dentro del útero.

 

Dentro de los tratamientos al encontrar un mioma pueden incluirse el control periódico (mantenerse bajo observación), suministro de medicamentos, sobre todo cuando son sintomáticos, tratamientos invasivos como la embolización de las arterias uterinas y tratamientos quirúrgicos como la histerectomía que consiste en quitar el útero o la miomectomía que consiste en extirpar el mioma dejando el útero intacto. Esta última opción se prefiere cuando hay deseos de embarazo futuro en la mujer o las que se niegan a una histerectomía, sin embargo, el tipo de abordaje depende en gran medida de la localización del leiomioma.

 

 

Dr. Kaleb Encorrada Luarca.

Ginecólogo Obstetra egresado de la Universidad del Valle De México y de la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana, Cuba, Certificado por el Consejo Mexicano De Ginecología y Obstetricia

Contrata el Perfil VIP

Contrata el Perfil Premium