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A LA HORA DE BAJAR DE PESO: ¿IMPORTA MÁS, LA DIETA O EL EJERCICIO?

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A LA HORA DE BAJAR DE PESO: ¿IMPORTA MÁS, LA DIETA O EL EJERCICIO?

A LA HORA DE BAJAR DE PESO: ¿IMPORTA MÁS, LA DIETA O EL EJERCICIO?

Han corrido ríos de tinta sobre qué se debe hacer para bajar de peso, tanta, que extraña ver cómo podemos caer en conceptos tan simplistas como "cierra la boca y sal a correr".  Sí, estamos de acuerdo en que el ejercicio físico y una dieta baja en calorías son dos de los factores clave que nos ayudan a encontrar nuestro peso ideal, pero no son los únicos: hormonas, enfermedades, estilo de vida, calidad de la nutrición... Estos conceptos también entran en juego si queremos llegar a una reducción de peso que podamos mantener en el tiempo.

Es importante saber que no hay un 'peso ideal' puesto que depende de muchos factores. A una talla no le corresponde un único peso, sino que hay un abanico de pesos para una misma talla en función de la edad, sexo, la constitución de cada uno, etc. Es decir que midiendo un 1,70 m. se tiene un peso equilibrado tanto si se pesa 60 kgs. como si se pesa 65 ó 70.

El New York Times publicó un artículo titulado To Lose Weight, Eating Less Is Far More Important Than Exercising More (Para perder peso, comer menos es mucho más importante que ejercitarse más). En el artículo se hace referencia a distintos estudios que apoyan la dieta como la forma más efectiva de perder peso. Entonces ¿es necesario el ejercicio para perder peso?

Sinceramente, creo que no: el ejercicio no es necesario si lo que queremos es ver bajar los números de la báscula. Con una buena alimentación se puede conseguir: reduciendo calorías, eligiendo bien los alimentos que forman parte de nuestra dieta diaria, etc. El problema es que por norma general no queremos sólo perder peso, aunque así lo digamos: queremos mejorar nuestro cuerpo (perder grasa y aumentar músculo. Queremos “vernos bien”, a fin de cuentas) y eso no se consigue solo bajando de peso y haciendo dieta.

Obviamente no todas las dietas son iguales porque las personas tampoco lo somos y una correcta dieta se tiene que hacer expresamente para quien vaya dirigida.

Si piensas que tu peso no es el adecuado para tu talla consúltalo con tu médico y él te dirá si estás o no en lo cierto.

En caso de que tengas que perder peso, lo primero que debes hacer es evitar las "malas costumbres" a la hora de comer como son picar entre horas, comer demasiada cantidad, repetir un plato, no seguir horarios regulares o no hacer ejercicio físico.

Si a pesar de corregir estas malas costumbres tu peso no disminuye, probablemente el médico te proponga una restricción de calorías adecuada a ti según tu edad, actividad diaria, hábitos, costumbres, etc.

Es un error seguir las dietas milagrosas que a veces aparecen en los medios de comunicación, con la única referencia de que la haya realizado tal o cual personaje famoso. Estas dietas suelen seguir pautas exageradas que para nada tienen en cuenta ayudarte a seguir unos hábitos nutricionales saludables.

Hacer ejercicio de forma regular es imprescindible para corregir o contrarrestar la vida sedentaria que llevamos en las sociedades desarrolladas. Y hacer ejercicio físico no debe entenderse como una "moda" sino como una práctica saludable para nuestro organismo.

Tampoco es necesario dedicar mucho tiempo a hacer ejercicio. Debemos incorporarlo a nuestra vida diaria hasta conseguir hacerlo casi sin darnos cuenta. Por ejemplo, puedes bajar del autobús una parada antes para acabar el recorrido andando, utilizar las escaleras en lugar del ascensor, etc.

Para continuar con la información búscanos en la seguiente edición de la revista.

 

 

 

El mes pasado quedó pendiente la conclusión sobre qué es más importante, la dieta o el ejercicio al momento de bajar de peso, así que continuemos.

El acercamiento que tiene mucha gente hacia el ejercicio, sobre todo en las épocas de "operación bikini" y demás es el de "quemar para comer" o "comer para después quemar".

Otro de los grandes problemas con este tema es que generalmente la gente que se propone bajar de peso cree que quema más calorías de las que en realidad está quemando mientras hace ejercicio, y que cree que come mucho menos de lo que en realidad come. A esto contribuye también el márketing, que no duda ni un momento en decirnos que se pueden quemar hasta 700 calorías en una clase de baile de una hora. Y nosotros nos lo creemos. Y lo celebramos con una dona al salir porque "¡oye, me la gané con el sudor de mi frente!".

Deberíamos pensar en el ejercicio físico como una parte indispensable de un estilo de vida saludable, no únicamente como un "quemacalorías" cuando se acercan los días de playa. Con esta perspectiva no solo sería más fácil encontrar tiempo en nuestro día a día para ejercitarnos, sino que teniendo en mente una vida más sana también sería más sencillo llevar una alimentación saludable.

Aunque hay muchas razones para practicar ejercicio físico, adelgazar suele ser uno de los objetivos más extendidos. Cuando nos apuntamos al gimnasio y hacemos el esfuerzo de acudir al menos dos o tres días a la semana, queremos ver en la báscula la recompensa a nuestro sacrificio. Pero esto no siempre ocurre.

No hay que olvidar nunca que si nuestro objetivo es perder peso, el ejercicio físico debe ir siempre acompañado de una alimentación saludable. Es posible adelgazar siendo estrictos con nuestra dieta, pero por mucho que nos cansemos en el gimnasio no perderemos peso si descuidamos por completo nuestra alimentación.

Hay dos errores importantes que cometemos cuando hacemos ejercicio:

  1. Tendemos a sobreestimar enormemente las calorías que quemamos. Pocos se imaginan, por ejemplo, que para quemar la energía que contienen dos latas de refresco, es necesario caminar unos 10 kilómetros.

  2. Al hacer ejercicio somos menos cuidadosos con lo que comemos, pues pensamos que nuestro esfuerzo nos permite ser más indulgentes. En un estudio de la Universidad de Ottawa, los investigadores pidieron a un grupo de voluntarios que, después de hacer ejercicio, comieran las calorías que pensaban habían quemado: de media consumieron entre el doble y el triple.


Entonces, ¿importa el ejercicio físico?

Por supuesto que importa: por un lado, en el caso de que queramos perder peso, nos ayuda a quemar más calorías, aunque no sean muy significativas. Por otro, más importante aún, nos ayuda a mejorar nuestra composición corporal, aunque esto tampoco es posible (o al menos se hace mucho más dificil) sin una alimentación adecuada que no consiste sólo en contar calorías, sino en realizar un buen aporte de micro y macronutrientes de calidad.

Una combinación de alimentación saludable y ejercicio a largo plazo, con una dieta que genere una buena adherencia y un sistema de entrenamiento adaptado a nuestras necesidades, será lo que haga efectiva nuestra pérdida de peso y que no volvamos a recuperarlo. Pero es necesario un cambio global en nuestra mentalidad y en nuestro estilo de vida.

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